miércoles, septiembre 03, 2008

Margarita Mbywangi


 
Que cunda el ejemplo, ;)

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27/08/2008

REVULSIVO SOCIAL EN EL GOBIERNO DE FERNANDO LUGO

DE ESCLAVA A MINISTRA

Una mujer se convierte en el primer indígena que llega a un cargo de rango ministerial en Paraguay

  1. • Fue vendida cuando tenía 4 años y no recuperó la libertad hasta los 20
 <b>La protagonista </b> Margarita Mbywangi (derecha), en un ritual efectuado por un jefe aché, en Asunción. Foto: AFP / NORBERTO DUARTE
La protagonista Margarita Mbywangi (derecha), en un ritual efectuado por un jefe aché, en Asunción. Foto: AFP / NORBERTO DUARTE
ABEL GILBERT
BUENOS AIRES

A los 4 años fue arrancada de la selva, vendida y esclavizada. A los 20, recuperó su libertad. Diez años más tarde, se convirtió en la autoridad de la tribu de los Aché. A los 44, comenzó el bachillerato. Hace unos días, tomó posesión como secretaria del Instituto Paraguayo del Indígena (INDI), con rango ministerial (el primer indígena que llega al Gobierno). Margarita Mbywangi es hoy una mujer muy ocupada. "Hasta las tres de la tarde, estoy en el Gobierno. Después me voy a la escuela. Y, de noche, me tengo que ocupar de mis hijos", declara por teléfono a EL PERIÓDICO.
La historia de Mbywangi invita al asombro y la perplejidad: "Mi pueblo fue masacrado. Los blancos mataron a mis padres y me entregaron a otra familia". Durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-89), las niñas secuestradas eran destinadas a los trabajos domésticos en las residencias de los poderosos. Esa práctica no ha sido aún desterrada.

Buscar las raíces


Mbywangi vivió en Ciudad del Este. Una vez se escapó y la capturaron. Con una lectura rudimentaria aprendió la palabra "indígena". Y supo quién era. Fue libre a los 20 años y decidió buscar sus raíces. "Así fue como encontré a mi gente, en la comunidad Chupapou", dice. Las tierras de los Aché están en el departamento del Amambay, 600 kilómetros al norte de Asunción. Madre de tres hijos y exauxiliar de enfermería, se sumó entusiasmada a la aventura política de Fernando Lugo. En las elecciones de abril, que lo consagraron presidente y pusieron fin a 61 años de control del Partido Colorado, fue candidata a senadora. Su designación al frente del INDI resultó intolerable hasta para algunos jefes indígenas. "Es una mujer: no puede dirigirnos", dijo Néstor Flores, de la nación Guarayo.
"Basta de limosnas. Se abre el camino que nos llevará a recuperar nuestra dignidad. Unidos podemos lograr aquello que nuestros nuestros antepasados siempre quisieron; así estaremos cada vez más cerca del yvy maraë (la tierra sin mal de los guaranís). Tenemos que ser sujeto de cambio y no objeto de lástima, burla o discriminación", les respondió Mbywangi el día de su toma de posesión.
Días antes de jurar el cargo, tuvo un accidente de automóvil en el que perdió la vida su acompañante. Ella se salvó de milagro, y lo consideró toda una señal. Después de todo lo que le ha pasado, siente que tiene una "misión" que cumplir.
"Son tantos los desafíos-", dice y comienza a enumerar una lista de problemas. Habla de la recuperación de las tierras y de frenar el avance de la soja, "que nos está echando del monte"; se refiere luego a los problemas del hambre y la sequía, a las enfermedades respiratorias de los niños, a la necesidad de capacitación agrícola y la falta de semillas, a la ausencia de medicamentos, a la apertura de mercados para vender sus productos.
Tal vez por el hecho de estar cursando el segundo año del bachillerato, junto con alumnos 34 años más jóvenes que ella, es por lo que Mbywangi quiera convertir al INDI en la llave de acceso a la educación de las comunidades que representa. "¿Sabe lo que dicen acá? Que los indígenas somos haraganes y borrachos. Yo sé que eso no es así. Pero para cambiar esa imagen hay que terminar con la discriminación. Nuestros niños solo cursan hasta sexto de primaria. Nunca nos han dado oportunidades para llegar a la universidad. Necesitamos becas y apoyo".

Estado saqueado


Lugo le prometió todo su apoyo. Pero el flamante presidente también tiene que remar contra una corriente peligrosa. El 60% de los paraguayos es pobre y el 32% indigente. Antes de dejar el poder, los colorados saquearon el Estado. El 80% del parque automotor está inutilizado. La plantilla de funcionarios fue multiplicada en el último momento, y con salarios astronómicos. Se robó maquinaria de todo tipo. Se dice que hasta Nicanor Duarte, el mandatario saliente, se llevó a su casa una costosa silla presidencial.
"La situación es un desastre", dice Mbywangi, que acaba de renunciar a la jefatura de los Aché para dedicarse de lleno a su "doble vida". Le gustaría graduarse alguna vez como médica obstetra. "Pero, además, sueño que, en cinco años, cuando deje el INDI, el hambre de las comunidades haya sido erradicado, que los jóvenes tengan un trabajo digno. Y, claro, que los pueblos nativos se capaciten. ¿Usted cree que pido mucho?"

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:: posted by giroaj, 3:19 p. m.

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